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Los
asentamientos de pobladores prehistóricos en la isla dieron
lugar a la construcción de una extraordinaria cantidad de
edificaciones megalíticas de diferentes etapas. Los restos
se han preservado hasta la actualidad en buen estado de conservación,
hecho que hace de Menorca un caso poco común por la cantidad
y la calidad de los monumentos prehistóricos.
Las cuevas excavadas en la gran losa de marès, material que
constituye la mayor parte del subsuelo de la isla, son los monumentos
más antiguos. Sus dimensiones oscilan entre cinco y diez
metros de amplitud i poco menos de dos metros de altura. En alguna
de estas cuevas se aprecian signos de decoración.
Son dignas de visitar las de Cala Morell, de fácil acceso
y magnífica panorámica, en una de las necrópolis
talaióticas más bien conservadas, formada por quince
cuevas magistralmente picadas i destinadas a zona de enterramiento
en la época pretalaiotica.
La encontramos en dirección norte, a unos 7 kilómetros
de Ciutadella. Al llegar a Cala Morell, justo a la entrada de la
urbanización, a mano derecha, está el acceso a la
necrópolis. Más abajo se encuentra la playa de Cala
Morell.
La Cova des Càrritx y la Cova des Mussol supusieron un
importante descubrimiento arqueológico que ha proporcionado
datos muy interesantes de las formas de vida de las comunidades
prehistóricas de Menorca. Ofrecen la oportunidad de conocer
una amplia variedad de objetos prehistóricos de madera, metal,
hueso, marfil y cerámica, así como los restos de las
personas que intencionadamente escondieron todo este material en
el interior de las cuevas.
Los resultados de esta investigación i los objetos encontrados
están en el Museo Municipal de Ciutadella, ya que las cuevas
no se pueden visitar.
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